October 28, 2001
Que venga un Nuevo Orden


Alan Stoga, presidente, Zemi Communications, Nueva York


Socio de Henry Kissinger en Kissinger & Associates entre 1984 y 1996, el economista y experto en relaciones internacionales Alan Stoga se especializ¼ en el Medio Oriente y Asia Menor a fines de los a²os 80, y lleg¼ a entrevistarse con Saddam Hussein (entonces aliado de Estados Unidos) para intentar úsin Ÿxitoú convertirlo en cliente. En los 90, Stoga cambi¼ su foco hacia AmŸrica Latina. En 1996 fund¼ Zemi Communications, firma con sede en Nueva York y clientes de la talla de la mexicana Cemex, que asesora a empresas y gobiernos para "comunicarse con efectividad en EE.UU.". Stoga convers¼ con nuestro editor adjunto Samuel Silva sobre las fallas de la polþtica externa estadounidense y los desafþos para crear un Nuevo Orden mundial.

Usted ha dicho que la antiglobalizaci¼n es, en parte, fruto de la "mala ejecuci¼n" de la polþtica exterior estadounidense. ÏPuede explicar?

En los a²os 90, nuestra polþtica exterior fue reactiva, esporðdica. Mi mayor crþtica es que no hemos aprovechado la oportunidad que nos daba nuestro inmenso Ÿxito econ¼mico y el fin de la Guerra Frþa para crear un orden mundial mðs efectivo, mðs eficiente, mðs productivo. Hay una brecha absurda entre nuestro Ÿxito y el fracaso de muchos paþses. Hemos dado muy poca atenci¼n a c¼mo esparcir los beneficios de la globalizaci¼n. C¼mo incorporar mðs gente y mðs paþses a esta nueva dinðmica. žse ha sido el fracaso de nuestra polþtica exterior.

ÏQuŸ se debe hacer entonces?

Tenemos que ser mucho mðs honestos cuando abogamos por el libre comercio, cuando hablamos de fronteras abiertas a la inversi¼n y libres flujos de capital. Debemos aplicar a nosotros mismos la medicina que prescribimos a los demðs.

ÏPuede ser mðs especþfico?

Nuestro rŸgimen agrþcola, por ejemplo, es altamente proteccionista y estð dise²ado para recompensar un nømero peque²o de agricultores cada vez mðs grandes. Es absurdo. No corresponde a nuestro interŸs nacional ni al interŸs global. Es un problema clave si queremos incorporar a la economþa mundial a paþses cuya ventaja competitiva bðsica es la producci¼n de bienes agrþcolas.

ÏQuŸ hay de las regulaciones para inversiones?

Hay muchas industrias en las cuales prohibimos o limitamos la inversi¼n extranjera, como las comunicaciones. No permitimos a los extranjeros tener participaci¼n mayoritaria en la radio y la televisi¼n, y al mismo tiempo les decimos a todos que desregulen, que se abran, que privaticen. Nosotros no seguimos nuestro propio consejo.

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